viernes, 4 de diciembre de 2009
Punta Brava en Japón
lunes, 31 de agosto de 2009
Carta en ZETA y precisiones a la misma...
Lic. Martín Aguilar,
Correo: jmao13 @hotmail.com
En respuesta a su carta “Punta Brava” publicada en la sección “Opinionez” del semanario ZETA (http://www.zetatijuana.com/
Primero: no defendemos a la "ecología" sino al derecho de los ensenadenses al Desarrollo Sustentable, y a disfrutar de ese Paisaje Cultural y su medio ambiente, el cual debe permanecer para su uso racional por las generaciones presentes y futuras,
Segundo: no somos ecologistas ni este movimiento se opone a la actividad pesquera, esa es una distracción inventada por usted,
Tercero: no somos "guerrilleros ambientalistas", no apostamos por la violencia y nuestras acciones están perfectamente enmarcadas dentro de la institucionalidad. Como ciudadanos mexicanos, hacemos lo que en Derecho nos corresponde y al Derecho nos apegamos,
Cuarto: como ya lo establecimos, no defendemos "especies" ni “sufrimos más que ellas” (si opina lo contrario pruébelo),
Quinto: es responsabilidad de TODOS los mexicanos denunciar actos indebidos y la defensa "de otras zonas supuestamente amenazadas con la extinción de vestigios arqueológicos", no es sólo nuestra responsabilidad, si usted sabe de estos actos, entonces también es SU responsabilidad denunciarlos ante las autoridades competentes,
Sexto: no tenemos fobia al desarrollo económico, sino a la destrucción irracional de nuestro patrimonio cultural y natural,
Séptimo: este movimiento no es "grilla", es un movimiento ciudadano legítimo que no busca posiciones políticas ni de poder partidista, si usted no está de acuerdo con nuestras posturas, eso no le da derecho a descalificarnos sino a disentir de ellas. Consideramos que SI tenemos la responsabilidad civil de dialogar con las partes interesadas en estos asuntos y que este dialogo se debe realizar de forma respetuosa de todos los puntos de vista,
Octavo: insistimos en que no somos ecologistas y no sabemos a qué comodidades se refiere, porque este movimiento no critica comodidades, sino el sitio y la forma en que se pretende desarrollar el proyecto en cuestión,
Noveno: la carta que enviamos a los medios SI tiene firmas, teléfonos y correos electrónicos. Tan los tiene que hemos recibido una gran cantidad de comentarios a favor y en contra del movimiento. Probablemente la carta que usted recibió le fue reenviada sin esa información o es la versión para firmarse en línea,
Décimo: en nuestra opinión, nuestros argumentos son muy sólidos y, sobre todo, válidos y dignos de ser tomados en cuenta. Los sitios arqueológicos en cuestión SI existen, son muy importantes y el proyecto, como se ha previsto en su tiempo y dimensión de desarrollo, no permitirá la excavación exhaustiva para el adecuado estudio de esos vestigios. Además, la flora y fauna SI se verán afectadas y los planes de de mitigación y restauración de los promotores no garantizan el éxito de sus propuestas. Punta Banda es una de las últimas áreas donde todavía es posible encontrar en excelente estado de conservación el amenazado matorral costero e innumerables sitios arqueológicos. Este paisaje espectacular tiene acantilados, cuevas, terrazas y pozas marinas creando un ambiente costero único en la región. Su relevancia cultural y arqueológica ha sido documentada por la comunidad científica internacional y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH),
Décimo primero: en nuestra opinión, SEMARNAT e INAH no hicieron una adecuada evaluación del sitio para fines del impacto por la construcción del proyecto; han simulado, o francamente pasaron por alto muchas de las observaciones hechas al Manifiesto de Impacto Ambiental y a los dictámenes especializados,
Décimo segundo: podríamos suponer que, si usted se precia de conocer al señor Harry Turner, entonces la carta que usted escribe no está exenta de un interés personal legítimo, pero NO puede ser objetiva,
Décimo tercero: sin duda: el señor Turner quiere "detonar" Punta Banda y esos "osados inversionistas" acuden al cabildeo de más alto nivel para tratar de empujar su proyecto, tal y como lo intentaron al invitar al Presidente Felipe Calderón a visitar el sitio, conocer el proyecto y avalarlo aún y cuando este se encontraba todavía en revisión en SEMARNAT. Esa acción fue, a todas luces, indebida,
Décimo cuarto: sin lugar a dudas necesitamos inversión y necesitamos enviar señales positivas, pero no es a través de la simulación y de la alienación de nuestro patrimonio natural y cultural, de eso ya conocemos bastante los mexicanos. La lectura que han dejado esas experiencias es de que en México todo se puede hacer si se tiene suficiente dinero para el cabildeo de alto nivel y para salirse con la suya y que, por lo tanto, las leyes y normas se pueden esquivar o simular su cumplimiento, todo con tal de que se inviertan esos dólares frescos. El proyecto en Punta Banda tampoco se adecua al marco legal y viola los ordenamientos locales de uso de suelo. Por ello este ha sido impugnado legalmente con argumentos estrictamente jurídicos y de derecho,
Décimo quinto: no creemos que sea importante, pero probablemente no vivimos mejor que usted que va a Las Vegas y se reúne con inversionistas millonarios a tomar café. También debe saber que, como juez que fue, el suponer lo que creemos, pensamos o sentimos no es SABERLO de cierto, sino sólo especulación,
Décimo sexto: aunque no lo parezca, esta controversia ha resultado sumamente positiva porque ha puesto sobre la mesa la necesidad de que los ciudadanos conozcamos mejor el lugar en el que vivimos y de que valoremos adecuadamente nuestro patrimonio cultural y natural antes de decidir que hacemos con él. Racionalmente manejado, ese patrimonio nos puede dar muchos más elementos para el desarrollo sustentable que un proyecto como el referido. En vez de destruir sus verdaderos tesoros y convertirlo en una zona excluyente, sólo para el uso y disfrute de unos cuantos millonarios extranjeros, se debe de aprovechar el potencial de Punta Banda para el turismo alternativo, educativo, de aventura, rural y ecoturismo a través de la creación de un parque nacional o estatal con infraestructura apropiada, y centros interpretativos accesibles a TODOS los ensenadenses y bajacalifornianos. La generación de empleos locales mejor pagados mientras se conserva el patrimonio natural y cultural puede producir significativos ingresos para la región así como crear las muy necesarias atracciones para los turistas nacionales e internacionales.
Décimo séptimo: totalmente de acuerdo, los ensenadenses tenemos la palabra, el poder y la responsabilidad de decidir si nos interesa o no nuestro patrimonio natural y cultural y qué queremos hacer con él, por eso TODOS seremos responsables de lo que pase con este proyecto.
Respetuosamente,
Moisés Santos-Mena,
Coalición Viva Punta Banda.
miércoles, 22 de julio de 2009
Tiger Woods en el SDP
"Dios no existe"; el ilegal campo de golf del Dios Tiger Woods
Antes de publicar su obra "Dios no existe", Chirstopher Hitchens había escrito "Dios no es bueno". Esta última no le gustó -o no le gustó lo suficiente- a un crítico de la revista Letras libres, Enrique Lynch: "Lo primero que cabe observar a propósito de este ameno e interesante brulote contra todas las religiones, sin distinción, es que, en cuanto lo abres y lees las primeras páginas, ya sabes con qué te vas a encontrar. Supongo que esta es la típica reacción que suscitan los libros viscerales; sobre todo si, como éste, parecen haber sido escritos con profundo resentimiento, como tantos libelos, alegatos y manifiestos".
A diferencia del crítico, a mí me pareció muy interesante el texto de Hitchens, tal vez porque desde hace tiempo practico como aficionado el deporte de perseguir creyentes (algún día espero tener suficiente tiempo para perfeccionar mis habilidades, de tal forma de convertirme en un verdadero profesional de esa disciplina).
Así las cosas, por el placer que me proporcionó "Dios no es bueno", no vacilé en comprar, en cuando lo vi en una librería, el libro "Dios no existe". Apenas lo voy a leer. Se trata de una antología de textos ateos. Algunos ya los conocía, la mayoría no. Son escritos de Lucrecio, de Hobbes, de Spinoza, de Hume, de Marx, de Darwin, de Freud, de Einstein, de Rushdie y de muchos otros incrédulos.
Por fortuna, hay suficiente literatura para acabar con la absurda idea del Dios que se supone vive en el cielo. Ese mito, entonces, ya no debe preocuparnos tanto.
El Dios verdaderamente malo, que no sabemos como combatir, sobre todo en países como el nuestro, es el del influyentismo, un Dios todavía más poderoso y, por lo tanto, todavía más dañino cuando lo encarnan personajes famosos de Estados Unidos que vienen a México a ganarse unos cuantos cientos de milloncillos de dólares violando nuestras leyes.
Ahí está el caso de Tiger Woods, un negrito arrogante experto en el juego del golf que ha decidido crear una cancha para practicar este deporte en Ensenada, Baja California.
Eso no tendría nada de malo de no ser por el hecho de que, como ha evidenciado en Reforma la reportera Aline Corpus, el desarrollo del señor Woods, llamado "Punta Brava" y ubicado en Punta Banda, tendrá desastrosos efectos sobre el medio ambiente.
El proyecto del golfista, que se ha asociado con multimillonarios como Billy Joe "Red" McCombs, de The Flagship Group, incluye un hotel, villas, restaurantes y una mansión de descanso para don Tiger, quien seguramente merece eso y más, pero desde luego sin dañar al medio ambiente.
Los científicos de la Universidad Autónoma de Baja California, según la nota de Reforma, aseguran que por estar el proyecto cerca del géiser marino La Bufadora, tendrá muy lamentables consecuencias ambientales.
Desde luego, a pesar del daño que haga, el desarrollo de Tiger Woods saldrá adelante, ya que, como comentó la vicepresidenta ejecutiva de The Flagship Group, ya cuenta con la Manifestación de Impacto Ambiental otorgada por la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
No es malo que se construyan campos de golf. El problema es hacerlo, como pretende Woods, en un lugar con una enorme riqueza natural, documentada, dice Reforma, "en estudios de oceanólogos, biólogos y paleontólogos de la universidad y del Centro de Investigaciones Científicas y Estudios Superiores de Ensenada", lo mismo que por "dependencias federales de protección al ambiente".
Tiger Woods y sus socios van a remover "77.51 hectáreas de matorral costero rosetófilo, un remanente de vegetación endémica del norte de México y, pese a que hay probabilidades de localizar fósiles de humanos según arqueólogos, la tierra podrá ser removida con explosivos", ha dado a conocer el diario propiedad de Alejandro Junco de la Vega.
Solo el poder inmenso del Dios del dinero con el que cuentan Woods y sus amigos pudo haber convencido al gobierno federal mexicano de permitir construcciones en una región considerada, por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Diversidad, como prioritaria para su conservación desde 1999.
En la región en la que la cancha de golf de Tiger Woods se va a levantar, hay 566 especies en total, lo que la hace una de las más ricas de las costas de México. Prácticamente todas esas especies serán destruidas.
El campo de golf perjudicará también a un arrecife de moluscos rudistas único en México.
La casa de Tiger y las villas y hoteles que piensa vender se erigirán sobre restos de seres humanos de las comunidades nómadas que arribaron a Baja California hace miles de años.
Es grave el asunto, ya que la región no podrá ser restaurada en cuanto el proyecto de Woods quede concluido.
Un buen argumento filosófico puede poner en su lugar al Dios del cielo, pero por desgracia todavía no hay forma de que el gobierno de México deje de ceder a cualquier capricho del Dios del dinero, sobre todo si lo aportan gringos famosos, influyentes y mamilas como el negrito campeón de golf.
INAH en El Averno
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| EL AVERNO |
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| Por Javier Cruz 2009-07-21 00:00:00 Ensenada, BC. - El 11 de septiembre del 2008, el arqueólogo Oswaldo Cuadra Gutiérrez, del Centro Baja California del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah), dictaminó lo siguiente en torno al proyecto de Protección Legal y Técnica del Patrimonio Arqueológico de Baja California. Específicamente en lo que se refiere al predio conocido como Punta Banda o “La Lobera”, en donde capitalistas estadounidenses y el gobierno federal pretenden imponer un proyecto de desarrollo turístico inmobiliario con campo de golf, casa club, hotel, 36 lotes unifamiliares, 91 villas, una planta desalinizadora y tratamiento de aguas negras, así como vialidades, instalaciones de mantenimiento y tanques de almacenamiento de agua. ¡Una chulada para puro millonario, of course! Que “no se realice ningún movimiento o remoción de vegetación o tierra, hasta en tanto se lleven a cabo los trabajos de Salvamento Arqueológico que sean necesarios, y en su caso, se expidan los oficios de liberación correspondientes, haciendo hincapié en que si durante dichos trabajos se determina que una zona deberá ser preservada se busque sea declarada como reserva arqueológica”. Asimismo recomendó: 1.- “Establecer un convenio de colaboración con HSBC México (dueña del predio)”, sobre afectación y remoción de material cultural de índole arqueológica. 2.- Debido a la importancia que ha generado la zona arqueológica en algunos grupos de la población de Ensenada, efectuar, como primer paso, “un proyecto arqueológico en el cual se realice un trabajo exhaustivo de registro y delimitación topográfica, además de pozos de sondeo para evaluar la zona”. Esta segunda propuesta, precisó Cuadra, con el propósito “de darle respuesta a las necesidades y requerimientos al que esta obligado el INAH”. Así las cosas el joven arqueólogo concluyó que el Centro Inah de Baja California, dirigido por años y años por la arqueóloga Julia Bendímez Patterson, no debe otorgar el Oficio de Liberación de Predio a los inversionistas y banqueros extranjeros “hasta que se cumpla con el requisito solicitado”. Semanas después de haber hecho por escrito este dictamen, Oswaldo Cuadra fue despedido por Bendímez y un arqueólogo del Distrito Federal vino al rescate del proyecto, que a decir de sus promotores estadunidenses, cuenta con la simpatía y la indulgencia de Felipe Calderón, José Guadalupe Osuna Millán y otros guarros gobernantes y funcionarios panistas. Pero no crea usted endiablado lector que el Inah es la única entidad de gobierno que pronto da las nachas a los extranjeros en el vergonzoso caso Punta Banda. Hace poco supe que el gobierno municipal modificó planes, usos de suelo y destinos urbanos asignados al predio La Lobera en Punta Banda. Esto con el claro propósito de favorecer a los gandallas inversionistas extranjeros y su afán de privatizar el patrimonio cultural de los ensenadenses. En estos maléficos días de malos olores provocados por húmedas y calenturientas emanaciones, el Subcomité de Ecología del Comité de Planeación Municipal (Copladem), -sí pernicioso leedor, el órgano de gobierno que duplica las funciones del Instituto Municipal de Investigación y Planeación (Imip)-, girará los oficios para solicitar a las autoridades municipales correspondientes, entre ellos el Imip, la Secretaría de Administración Urbana y los regidores de la Comisión de Desarrollo Urbano, para que presenten por escrito la siguiente información: A).- Las razones de interés social que motivaron las declaratorias de usos y destinos asignados para el Subsector M.1 (Punta Banda, sitio La Lobera) del Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Ensenada 2030, publicado en el Periódico Oficial del Estado de Baja California, el 13 de marzo de 2009. Asimismo, la referencia del programa de desarrollo urbano del cual se derivan las declaratorias de usos y destinos para el Subsector M.1.; las características y condiciones del área que motivaron las declaratorias de usos y destinos asignados para el Subsector M.1.; la aptitud de los terrenos que motivaron las declaratorias de usos y destinos asignados para el Subsector M.1., y las razones técnicas que justifican establecer como compatible la acción de urbanización de campo de golf como equipamiento y servicios para deporte y recreación en el Subsector M.1. Todo ello respecto del Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de Ensenada 2030, publicado en el Periódico Oficial del Estado de Baja California, el 13 de marzo de 2009. Ya leerá y escuchará usted infernal lector lo que estos hombres y mujeres están dispuestos a decir para justificar la chamba que sus jefes ordenaron hicieran para regalar el paradisíaco sitio a los estadunidenses. Avernario: “¿Mi tierra? Mi tierra eres tú. ¿Mi gente? Mi gente eres tú. El destierro y la muerte para mi están adonde no estés tú. ¿Y mi vida? Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú?” (Luis Cernuda). |
lunes, 20 de julio de 2009

| En Punta Banda |
| Proyecta Tiger megainversión |
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Por Reforma 2009-07-19 00:00:00 Ensenada, BC.- El golfista Tiger Woods y la firma The Flagship Group invertirán más de 4 millones de dólares en un desarrollo inmobiliario de lujo y campo de golf en Baja California. Woods quedó enamorado de la zona privada de 111.5 hectáreas dentro de Punta Banda, conocido como “La Lobera” -por tener una guarida de lobos marinos-, ahora denominado “Desarrollo Punta Brava”, donde el jugador construirá su primer campo de golf con vista al mar. El Tiger recibió la invitación de una alianza de empresarios estadounidenses, denominada The Flagship Group, entre ellos el millonario texano Billy Joe “Red” McCombs, copropietario de Clear Channel Communications, según su página de internet. Advertencias No obstante, científicos de la Universidad Autónoma de Baja California aseguran que esta área es reconocida por su riqueza en especies, por lo que advierten de su impacto ambiental. La riqueza natural del lugar se ha documentado en estudios de oceanólogos, biólogos y paleontólogos de la universidad y del Centro de Investigación Científica y Estudios Superiores de Ensenada (Cicese), pero también están descritos en documentos de dependencias federales de protección al ambiente. El pasado 8 de mayo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), autorizó el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) de “Punta Brava”, de acuerdo con su Gaceta Ecológica DGIRA/024/09. En el MIA se indica que se removerán 77.51 hectáreas de matorral costero rosetófilo, un remanente de vegetación endémica del norte de México y, pese a que hay probabilidades de localizar fósiles de humanos según arqueólogos, la tierra podrá ser removida con explosivos. Opinan investigadores Sin embargo, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), de la que forma parte Semarnat, consideró a esta región como prioritaria para su conservación desde 1999. “(Punta Banda), es de gran importancia para la conservación, tiene 566 especies en total, en comparación con la costa de México, es una de las regiones más ricas”, indica la Conabio en su página de internet. Miguel Téllez Duarte, doctor en Geología por el Cicese e investigador de 25 años de la costa de Ensenada, señaló que Punta Banda alberga un arrecife de moluscos rudistas único en México. Claudia Leyva, con maestría en Manejo de Ecosistemas y coautora del estudio “La Vegetación Costera del Noroeste de Baja California”, explicó que Punta Banda es la única zona donde se puede localizar matorral costero bien conservado y una vez que hay construcción sobre un ecosistema único, su restauración es casi imposible. Francisco Aranda, especialista de la UABC en rescate paleontológico de vertebrados fósiles de Baja California, señaló que en la zona pudiera haber restos de seres humanos, los primeros campamentos de las comunidades nómadas que arribaron a Baja California hace miles de años. “En Eréndira, a 80 kilómetros de Punta Banda, se localizaron restos humanos de hace 12 mil y 9 mil años”, expresó. |
martes, 30 de junio de 2009
Boletín de Prensa 22 de Mayo

Miembros de la Comunidad de Ensenada
vivapuntabanda@gmail.com
Boletín de Prensa
Distribución Inmediata: 22 de mayo del 2009.
Más de mil peticionarios exhortan a Tiger Woods a retirar su proyecto de campo de golf en uno de los sitios más frágiles de Baja California
Ciudadanos y residentes de la localidad apuntan que el proyecto viola reglamentos locales y
tiene impactos negativos en el patrimonio natural y cultural de la región.
En el extremo sur de la Bahía de Ensenada se encuentra Punta Banda. Considerada como uno de los últimos remansos del amenazado matorral costero y lugar de numerosos sitios arqueológicos, Punta Banda es un símbolo para la comunidad local. Hoy, este paisaje espectacular junto con su patrimonio natural y cultural se encuentra amenazado y podría ser destruido por el proyecto de campo de golf y desarrollo exclusivo diseñado y promovido por el célebre golfista Tiger Woods.
En el mes de abril del presente año, más de 200 residentes de la localidad así como grupos regionales e internacionales enviaron comunicados escritos al Sr. Woods respecto de los impactos negativos del proyecto. Sin embargo, Tiger Woods permaneció callado frente a la petición de retirar el proyecto.
Igualmente, varios miembros de la comunidad demandaron ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que se llevara a cabo la conservación y protección de este lugar. “Si el proyecto sigue adelante tememos que se pierda parte de nuestra historia y parte de nuestra tierra. Sería una herida de muerte para Punta Banda” mencionó Carlos Lazcano, explorador, espeleólogo, reconocido periodista a nivel nacional e internacional y miembro de la comunidad. El INAH aun no establece que tipo de acciones se llevarán a cabo para proteger y conservar los restos arqueológicos.
El día de ayer, se envió una segunda comunicación a los representantes de Tiger Woods, en esta ocasión más de 1200 firmas de la comunidad local, sociedad civil y ciudadanos preocupados de todo el mundo, —algunos incluso admiradores de la celebridad—pidiendo que actúe de forma diferente y se una a los esfuerzos a nivel mundial para combatir el cambio climático y la degradación ambiental.
“El proyecto Punta Brava, no es un proyecto que vaya acorde a los atributos naturales y culturales del predio “La Lobera”, es un proyecto fuera del marco de la sustentabilidad y legalidad bajo el cual se rige México¨, dijo Gabriel Camacho, residente de la localidad y frecuente visitante de Punta Banda.
Por esta razón, una coalición de organizaciones civiles e individuos de la comunidad ya están preparando las demandas legales para presentar en caso de que se apruebe el proyecto. Paula Pijoan del Capitulo Ensenadense de Surfrider Foundation dijo: “Nos aseguraremos de que el ambiente y la cultura sean respetados pero, más importante, que los derechos de la comunidad local sean absolutamente respetados”.
Durante el proceso de consulta pública relacionado con el proyecto, en la que participaron científicos de la localidad, miembros de la comunidad y activistas, se señalaron los numerosos y graves errores e inconsistencias del estudio de impacto ambiental presentado por los desarrolladores. Esto llevó a la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a solicitar información adicional del promovente. Un proyecto de dimensiones similares en el país del famoso golfista, tomaría fácilmente años y millones de dólares para lograr su aprobación. En este caso aun no queda claro qué planes tiene la burocracia federal del INAH o SEMARNAT para esta región. Aun y cuando la Constitución Mexicana garantiza el derecho de los ciudadanos Mexicanos a un ambiente sano y a su patrimonio cultural, los residentes locales se alarmaron al encontrar que se ha cercado completamente la zona, prohibiendo todo acceso. Inclusive, los habitantes han mencionado que los ordenamientos de uso de suelo de esta área no permiten la construcción de este tipo de desarrollos en esta región tan frágil, sin embargo el proceso de evaluación continua.
La comunidad, científicos, residentes y organizaciones civiles temen la pérdida del patrimonio cultural y natural de Punta Banda. El desarrollo como fue propuesto, destruiría hectáreas de sitios arqueológicos así como los frágiles ecosistemas costeros y marinos, hábitat de una amplia gama de flora y fauna endémica y amenazada.
lunes, 29 de junio de 2009
Boletín de Prensa 22 de Abril

Miembros de la Comunidad de Ensenada
vivapuntabanda@gmail.com
Boletín de Prensa
Distribución Inmediata: 22 de abril del 2009.
Campo de golf de Tiger Woods destruiría importante espacio arqueológico y ambiental de Baja California
Millonario Texano McCombs ‘descubre’ hábitat prístino y amenazado; planea campo de golf y desarrollo exclusivo para extranjeros millonarios.
Punta Banda es el sitio ubicado en la punta de la Bahía de Ensenada, Baja California, México. Es una de las últimas áreas donde es posible encontrar el amenazado matorral costero y lugar de innumerables sitios arqueológicos. Este paisaje espectacular –comparado con Big Sur en California –presume acantilados, cuevas, terrazas y charcas marinas creando un ambiente costero único en la región. Su relevancia cultural y arqueológica ha sido documentada por la comunidad científica internacional y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y las visitas al sitio se han convertido en tradición tanto para personas de la localidad como extranjeros.
La belleza de este sitio es lo que atrajo al millonario Texano B.J. “Red” McCombs, quien irónicamente piensa dinamitar el área creando un campo de golf exclusivo y un desarrollo inmobiliario. Los precios de estas residencias son de 3 a 10 millones de dólares; la clientela podrá tomar un corto viaje en helicóptero desde la ciudad de San Diego en California para llegar al desarrollo. Las demandas de recursos para el campo de golf incluyen, entre otros, enormes cantidades de agua, inexistente en esta árida región. El proyecto contempla una planta desaladora, la cual descargaría grandes cantidades de salmuera en la bahía. Dicha salmuera afectaría la calidad del agua del ecosistema marino completo.
“Cientos de las hectáreas que se verían destruidas por este desarrollo pertenecen a un antiguo paisaje cultural que ha atraído a personas por miles de años” explica el antropólogo Ensenadense Mike Wilken. “Puede haber vestigios de la primera llegada de humanos al continente Americano, y ciertamente miles de años de historia humana. Posiblemente existan sitios sagrados que deban ser respetados o complejos de pueblos de los indígenas Kumiai”, agrega el antropólogo. “Sin embargo si solo se realiza el ‘rescate’ arqueológico podríamos perder conocimientos inconmensurables e irremplazables sobre el patrimonio cultural compartido de las Californias,” puntualizó.
En ocasiones anteriores el Sr. McCombs ha buscado realizar proyectos en áreas naturales, los cuales han provocado oposición y litigio; un ejemplo de ello es Wolf Creek en Colorado, en donde las comunidades locales detuvieron el proceso de concesión. En el caso de Punta Banda McCombs se está valiendo de la reputación y talla del celebre golfista Tiger Woods para promover el desarrollo. Sin embargo, la posible pérdida del patrimonio cultural en el sitio, así como la fragilidad de sus ecosistemas son asuntos importantes que han provocado resistencia en la comunidad Ensenadense, quien está vigilando muy de cerca el proceso de evaluación.
Recientemente en una reunión pública de información sobre el proyecto, científicos, organizaciones y miembros de la comunidad puntualizaron los graves errores e inconsistencias del Manifiesto de Impacto Ambiental presentado por el promovente, lo cual llevó a la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales) a solicitar información adicional. Mientras que Punta Banda se conoce por su relevancia arqueológica, el INAH solo ha mostrado un mínimo interés en sitios que no cuenten con pirámides o arquitectura monumental, otorgando permisos rápidos y económicos a los desarrolladores con requisitos mínimos de mitigación. Un proyecto de dimensiones similares en el país del promovente fácilmente pudiera tomar años y millones de dólares para llevarse a cabo; en este caso aun no está claro qué planes tiene la burocracia federal del INAH para el ‘salvamento’ del proyecto. Por otra parte, aun y cuando la Constitución Mexicana otorga el derecho a los ciudadanos a tener acceso directo a la costa, los residentes locales se alarmaron al encontrar que se ha cercado completamente la zona, prohibiendo el acceso. Inclusive han mencionado los habitantes que los ordenamientos de uso de suelo de esta área no permiten la construcción de este tipo de desarrollos en esta región tan frágil, sin embargo el proceso de evaluación continua.
La comunidad, científicos, residentes y organizaciones civiles temen la perdida del patrimonio cultural y natural de Punta Banda. El desarrollo como está propuesto destruiría hectáreas de sitios arqueológicos así como los frágiles ecosistemas costeros y marinos, hogar y refugio de especies protegidas por la legislación Mexicana como los lobos marinos, focas y halcones peregrinos entre otras especies. Esta semana Tiger Woods estará recibiendo más de 200 cartas y peticiones escritas por residentes locales y organizaciones civiles. La comunidad pide a Tiger Woods que retire su apoyo al proyecto, que considere el gran valor de esta área para generaciones futuras y que colabore en la creación de una Reserva Natural que proteja los sitios arqueológicos y la integridad de los ecosistemas; pero que también permita el acceso público para que los individuos de la comunidad puedan visitar los espectaculares paisajes, explorar cuevas, realizar actividades de eco- turismo e investigación científica en esta área de gran valor ambiental y cultural.
Petición al Sr. Tiger Woods (to read Petition in English go to SIGN PETITION on below entry)

Ensenada, Baja California, marzo de 2009
Estimado Sr. Woods,
Los ciudadanos de Ensenada nos encontramos profundamente consternados e indignados a causa del proyecto que Usted promueve, el denominado “Punta Brava”.
Este proyecto, lejos de promover la tan necesaria protección del medio ambiente que un líder de su categoría debería abanderar, promete un impacto irreversible para el patrimonio cultural de los habitantes de Baja California, para la flora y fauna de la región y para la calidad de vida de las comunidades locales, presentes y futuras.
Punta Banda (nombre original del sitio donde se pretende construir el campo de golf), es conocido por su enorme valor cultural y su altisimo valor ecológico y paisajístico, siendo uno de los pocos remansos de matorral costero con alto grado de calidad y diversidad en Baja California. Además, al ser cada vez más escaso este tipo de vegetación, ha llevado a las autoridades del Estado de California a declarar a esta comunidad vegetal como “Amenazada” y con protección especial.
Asimismo su proyecto pretende pasar por alto la voluntad de los ciudadanos y los ordenamientos de uso de suelo de la región y afectaría gravemente los valores del sitio ocasionando, entre otros, los siguientes impactos:
* Pérdida de la biodiversidad y afectación permanente al ecosistema por el desmonte de la vegetación nativa;
* Pérdida de los valores culturales y sitios arqueológicos por la “construcción” del campo de golf;
* Afectación a la calidad del agua y la vida marina (incluyendo mamíferos marinos) por el vertimiento de salmueras por la operación de la planta desalinizadora;
* Pérdida del acceso publico (derecho constitucional de los ciudadanos) a los recursos culturales, naturales y paisajísticos con que cuenta el sitio.
Lo anterior, sin mencionar el consabido impacto que los campos de golf tienen en todo el mundo por el altísimo nivel de agua y químicos que se requieren para su mantenimiento y operación.
Todas estas inquietudes le han sido oportunamente informadas, señaladas y reiteradas a los representantes del proyecto en cuestión, a quienes las autoridades ambientales de nuestro país han requerido información adicional justamente por su alto grado de impacto.
No obstante, cabe resaltar que la información proporcionada por sus representantes como resultado de esta petición, no refleja un trabajo serio y mucho menos un compromiso real y efectivo que dé solución a las preocupaciones de la comunidad, así como a los inminentes impactos ambientales y culturales que representa su proyecto.
La información técnica incluida por los promotores NO sustenta sus afirmaciones de que no habrá impactos, o no afectarán, o no son significativos o que pueden ser restaurados.. Por el contrario, refuerzan las objeciones que se han hecho sobre los probables impactos al entorno. Por lo que respecta a los vestigios arqueológicos encontrados en el predio, es evidente que se maneja una visión reduccionista y burocrática de la arqueología, que sólo ubica un porcentaje minúsculo de los sitios en las 110 hectáreas afectadas, sin invertir en el trabajo a largo plazo de excavación y análisis utilizando las mejores prácticas para la arqueología costera regional.
El verdadero potencial y vocación de Punta Banda para el turismo de naturaleza (educativo, científico, de aventura, rural y ecoturismo) aprovechando sus diversos atributos de geología, paleontología, ambiente terrestre (flora y fauna), ambiente marino, prehistoria e historia humana, podría materializarse a través de la creación de un parque nacional, estatal o municipal con infraestructura apropiada y centros interpretativos. Esto a su vez podría generar ingresos significativos para la región al aprovecharlos como atracciones alternativas para los turistas nacionales e internacionales, además de generar empleos locales mejor pagados mientras se conserva el patrimonio natural y cultural, lo que ha probado ser exitoso en otras regiones del país y del mundo. Lo invitamos a que colabore con los ciudadanos, organizaciones y especialistas de Ensenada para crear un parque en Punta Banda, estableciendo así un legado extraordinario para las futuras generaciones .
Si a pesar de leer todo lo anterior usted decide continuar promoviendo el proyecto con su nombre, fama e imagen, le sugerimos que, como precaución, se mire en el espejo del Sr. Donald Trump, quien prestó su nombre para promover un desarrollo inmobiliario en Baja California, y hoy se enfrenta al desprestigio y a demandas legales por parte de diversos inversionistas.
Por todo lo anterior es que pedimos de la manera más respetuosa y atenta, reflexione sobre los impactos que su proyecto provocaría en esta comunidad y modifique el mismo de manera tal que se dejen a salvo TODOS los derechos de los ciudadanos, su calidad de vida y se respete de manera ABSOLUTA la salud e integridad de los sitios arqueológicos, el medio ambiente y los ecosistemas de la zona. Actuar de manera diferente sería contrario a las normas mexicanas y se afectarían de modo irreversible los valores culturales, arqueológicos y naturales de esta aún bella región. Siendo usted un líder a nivel mundial lo exhortamos a que, lejos de promover la destrucción del medio ambiente natural –tan escaso y afectado en todo el mundo-, se postule como ejemplo de conservación del entorno y respeto a los derechos ciudadanos, en este caso en particular, de la Baja California.
Respetuosamente,
Coalición Viva Punta Banda
Para firmar esta petición haz click en FIRMA PETICION en nuestra primera entrada titulada "Ayudanos: Salvemos Punta Banda"